PSTP!
Postpaganismo

Pasado, Presente, Futuro.


La mayoría de los que lean estas líneas nacieron en el s.XX y se encuentran en algún territorio con acceso a internet, eso implica que han sido vacunados de algunas enfermedades que en el pasado fueron mortíferas, están bien nutridos, y han recibido una educación básica, tienen refrigeradores y agua canalizada, y conocen los aviones. Por todas esas aportaciones culturales que forman ahora parte de nuestro medio cotidiano se ha pagado un alto precio, muchas energías ajenas, el intelecto y el trabajo de otros. Desgraciadamente, estas aportaciones han dejado también sus consecuencias negativas, a la vez que nuevos problemas aparecen en el horizonte.

Cada sociedad y dentro de ella cada hombre/mujer digno de respeto, se ha encontrado con problemas y ha tratado de encontrar soluciones acordes en su propio tiempo y espacio. Para no romper esta cadena debemos saber reconocer nuestros propio tiempo y espacio, sus ventajas y problemas, y trabajar igualmente en la búsqueda de soluciones acordes.

Sabemos que términos como “pasado” y “futuro” son relativos, que la Vida real transcurre en un presente continuo y cambiante. Tanto las utopías como las distopías proporcionan un modelo a seguir o a evitar, a partir de la selección de datos reales; pero no dejan de ser creaciones mentales. Sin embargo, estos modelos que deberían servirnos, acaban convirtiéndose en trampas: la trampa de “cualquier tiempo pasado fue mejor, vivimos en decadencia” y la trampa de “gracias al avance de la civilización todo se resolverá”.

Podemos conservar y documentar fragmentos de conocimiento que no se perdió completamente, el mismo que tal vez nuestros sucesores entiendan mejor que nosotros; pero no podemos resucitar aquello que ya ha muerto. Podemos rescatar elementos del pasado que sigan vigentes, que den resultados reales. Y podemos confiar en que próximas generaciones tengan la capacidad de resolver ciertas cuestiones que por ahora se nos escapan, pero para ello tenemos antes que empezar a trazar ese camino que, a su debido tiempo, ellas recorrerán.


No podemos volver atrás, a ese paraíso ideal del pasado que no existió, y tampoco podemos esperar a que todo se resuelva en ese futuro feliz que nunca llegará; es nuestro turno para aportar algo de valor. Cualquier forma de evasión constituye, realmente, una falta de respeto no sólo a los que nos precedieron en la tarea de ser humanos, y a los que deberán relevarnos en la misma.


Vaelia Bjalfi * Equinoccio de Otoño de 2008
vaeliabjalfi@gmail.com


CONTENIDO

Pasado, presente, futuro

De Magia y otros recursos

Tradición, Religión y Espiritualidad

Antropocentrismo y Naturaleza

Materialismo y Hedonismo

Individualismo, egoísmo y falta de compasión

Sobre el aprendizaje

Autoridad y Disidencia

La Promesa del Camino



TEXTOS

Camino de sangre y camino del Relámpago

¿Para qué sirve el poder?

Comerciantes Vs Hacedores

Activistas Espirituales Inc.